En Esta Edición De acuerdo con un diagnóstico realizado por investigadores norteamericanos en Guanajuato, migrar implica riesgos para la salud mental

14/03/2018 Comentarios

Esto reveló un estudio realizado en Guanajuato

De acuerdo con un diagnóstico realizado por investigadores norteamericanos en Guanajuato, migrar implica riesgos para la salud mental que están asociados con el cruce no autorizado de la frontera y con malas condiciones de vida y de trabajo en Estados Unidos. A continuación se presentan los resultados de un estudio realizado a hombres y mujeres guanajuatenses, a través del cual se pretende conocer la tendencia de la población a padecer trastornos mentales por su condición migratoria

El pasado 10 de enero se presentó en México el estudio Migración y Salud, Refl­exiones y retos sobre la salud de la población migrante, elaborado por la Secretaría de Gobernación (Segob) y el Consejo Nacional de Población (Conapo), en coordinación con la Iniciativa de Salud de las Américas, un programa de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de California, Berkeley (UCB-SPH, por sus siglas en inglés).

Este documento contiene 10 artículos de investigación cuyo tema central es la salud de la población migrante mexicana en Estados Unidos y en él se abordan temas de gran relevancia, como la cobertura médica para indocumentados, los impactos potenciales en la juventud migrante no acompañada, las desigualdades socioeconómicas en el riesgo de contraer enfermedades crónicas, entre otros.

De acuerdo con la publicación, en 2016 había 11.9 millones de mexicanos radicando en Estados Unidos (cifras de la American Community Survey),y de ellos, 70% no tenía la ciudadanía estadounidense.  Asimismo, en 2017, 32% de los mexicanos en Estados Unidos carecían de cobertura de servicios médicos: 2.2 millones de hombres y 1.6 millones de mujeres.

Al respecto, la Segob y el Conapo han sostenido que tales variables “dan cuenta de la alta vulnerabilidad de los connacionales que residen en la frontera y que repercuten, entre otros aspectos, en la atención, cuidado y características de su salud”.

En este contexto, el libro presenta una investigación realizada en Guanajuato para conocer el estado de la salud mental de migrantes hombres y mujeres de retorno titulada “Experiencia migratoria en EUA y estado de salud mental de hombres y mujeres adultos viviendo en Guanajuato, México”, la cual fue realizada en 2014 por Bridget K. Gorman, Sergio Chávez (ambos investigadores del Departamento de Ciencias de la Salud de la Universidad de Missouri) y por Claire E. Altman, investigadora del Departamento de Sociología de la Universidad Rice, ubicada en Houston, Texas.

En ella se llevó a cabo un diagnóstico de las condiciones de salud mental de adultos hombres y mujeres oriundos de Guanajuato que tuvieron una experiencia migratoria en los Estados Unidos, analizando si existían o no diferencias en las tasas de trastornos psiquiátricos diagnosticados entre quienes tuvieron una experiencia migratoria en Estados Unidos y las personas no migrantes.

La investigación se enfocó también en determinar cómo operaba la existencia de estos trastornos según el género de los individuos y su metodología constituye un parteaguas para futuras investigaciones que podrían ampliar los conocimientos en la materia a través de una muestra más amplia y geográficamente diversa.

En la introducción, se presenta como contexto de la investigación el trabajo realizado en estudios anteriores sobre la proclividad de los migrantes que radican en Estados Unidos y de los migrantes de retorno a padecer algún trastorno psicológico como consecuencia de su estatus migratorio.

Gorman, Chávez y Altman destacaron algunos de los principales resultados de estos trabajos, tales como:

  • Los doctores María Elena Medina Mora, Guilherme Borges y Ricardo Orozco, en el artículo “Experiencias migratorias mexicanas en los Estados Unidos y el riesgo de ansiedad y síntomas depresivos” (Mexican migration experiences to the US and risk for anxiety and depressive symptoms), publicado en 2011, señalan la existencia de “pruebas crecientes de […] malas condiciones de salud en aquellos migrantes que regresan a México”, afirmando que “los migrantes de retorno tenían 1.48 veces más probabilidades de tener síntomas depresivos que los adultos mexicanos sin experiencia migratoria en la Unión Americana”.
  • En el trabajo académico “¿Por qué los inmigrantes convergen a los niveles de estado de salud estadounidenses?” (Unhealthy assimilation: Why do immigrants converge to American health status levels?), Heather Antecoly Kelly Bedard, investigadoras del Departamento de Economía de la universidad Claremont McKenna College, documentaron que “la estadía de los migrantes en Estados Unidos se vincula con una mayor prevalencia de comportamientos poco saludables (por ejemplo, fumar, tomar alcohol) y de mayores riesgos para la salud física” (Antecol & Bedard, 2006; Holmes, 2013).
  • Otra investigación, de Guilherme Borges, investigador del Instituto Nacional de Psiquiatría, y Joshua Breslau, investigador principal en la división de salud de RAND Corporation, et al., llamada “La migración de México a los Estados Unidos y el riesgo posterior de trastornos depresivos y de ansiedad: un estudio internacional” (Migration from Mexico to the United States and subsequent risk for depressive and anxiety disorders: a cross-national study) mostró que “vivir en los Estados Unidos se relaciona con el inicio de la ansiedad y los trastornos depresivos entre los migrantes”.
  • Heidi Ullmann, Oficial de Asuntos Sociales de la División de Desarrollo Social de la Oficina de Cepal en Chile, Noreen Goldman y Douglas Massey, en su artículo “¿Más saludables antes de migrar, menos saludables cuando regresan? La salud de los migrantes de retorno en México” (Healthier before they migrate, less healthy when they return? The health of returned migrants in Mexico), señalan que “la tasa de prevalencia de trastornos emocionales/psiquiátricos de los hombres migrantes de retorno era más de dos veces mayor que la de los no migrantes en México”.
  • Por otra parte, Christina Diaz (de la Universidad de Arizona), Stephanie Koning (Universidad de Wisconsin-Madison) y Ana Martinez-Donate (Universidad Drexel), evidenciaron en “Avanzando más allá del sesgo del salmón: la migración de retorno mexicana y la selección de la salud” (Moving beyond salmon bias: Mexican return migration and health selection) que “los hombres migrantes que señalan sufrir repetidamente de factores estresantes vuelven con más frecuencia a México que aquellos con menores niveles de estrés”.

 

Sobre la investigación

Pese a que los investigadores advierten que su principal limitación fue que la muestra del estudio era relativamente pequeña y limitada (226 mujeres y 254 hombres que viven en una localidad de tamaño medio de Guanajuato), la importancia de este trabajo radica en sentar las bases para la realización de futuras investigaciones (“a largo plazo y longitudinales”) a través de las cuales se corroboren y examinen sus principales resultados.

A continuación se cita la descripción de los autores sobre la metodología a través de la cual llevaron a cabo el estudio:

En total, 480 adultos (de 18 años y más) participaron en el estudio (con una tasa de participación de 58%). La muestra incluyó a 264 adultos que nunca vivieron en Estados Unidos (133 mujeres no migrantes y 131 hombres no migrantes), y 216 adultos que sí vivieron previamente en ese país por tres meses o más (93 mujeres migrantes de retorno y 123 hombres migrantes de retorno).

Los psiquiatras mexicanos aplicaron un cuestionario sociodemográfico, al igual que la Mini International Neuropsychiatric Interview (mini), que es una entrevista estructurada corta desarrollada por psiquiatras y médicos clínicos para el área de administración en un contexto no clínico, con el propósito de diagnosticar los trastornos psiquiátricos dsm-iv y icd-10.

De los 22 trastornos psiquiátricos contemplados en la mini, estudiamos los cinco más comunes en la muestra (es decir, aquellos que tuvieron, cada uno, más de 5% de prevalencia), incluyendo: el trastorno depresivo mayor (durante las últimas dos semanas), la agorafobia (actual), la dependencia del alcohol (en el último año), el trastorno de ansiedad generalizada (en los últimos seis meses), y las tendencias suicidas (en el último mes).

Para cada condición de salud mental, graficamos las tasas por género y experiencia migratoria y examinamos si, en hombres y mujeres, la tasa para cada condición difería de forma significativa de acuerdo con la experiencia migratoria en Estados Unidos (es decir, migrantes de retorno y no migrantes).

De forma similar a otros estudios en México (por ejemplo, Ullmann et al., 2011), comparamos a los adultos sin experiencia migratoria en Estados Unidos con aquellos que habían regresado de ese país. Esto nos aportó información sobre cómo podría tener lugar una migración selectiva de acuerdo con la condición de salud mental, al igual que sobre las consecuencias potencialmente negativas en la salud por la estadía en la Unión Americana.

Principales resultados

  • En el corto plazo, los resultados evidencian que existe un “sesgo del salmón” en las mujeres mexicanas migrantes (tendencia de inmigrantes enfermos a regresar a su país de origen para morir que se denomina de esta manera al hacer referencia a los salmones que regresan al río donde nacieron para pasar en él sus últimos días). Dicha evidencia, de acuerdo con los autores, “apunta a la necesidad de una atención focalizada en la salud mental de las mujeres que retornan a México desde Estados Unidos”.
  • Las tasas de trastorno de ansiedad generalizada fueron casi dos veces más altas en mujeres migrantes de retorno que en mujeres no migrantes.
  • Las tasas de trastornos mentales fueron más altas para cada condición en las mujeres migrantes de retorno que en las no migrantes. Únicamente en las tendencias suicidas no hubo diferencia.

Gráfica retomada del documento Migración y Salud, Reflexiones y retos sobre la salud de la población migrante, publicado por Segob y Conapo, en coordinación con la Universidad de California, Berkele

Gráfica retomada del documento Migración y Salud, Reflexiones y retos sobre la salud de la población migrante, publicado por Segob y Conapo, en coordinación con la Universidad de California, Berkele

  • En comparación con los hombres, las mujeres migrantes de retorno presentan tasas significativamente más altas de depresión y de tendencias suicidas, así como tasas menores de dependencia del alcohol.
  • El trastorno depresivo mayor fue la condición más común en las mujeres, registrando niveles más altos en las migrantes de retorno.
  • Aunque las tasas de dependencia del alcohol son en general bajas, es significativamente más alta para mujeres migrantes que para no migrantes.
  • Se registraron tasas más altas de trastornos psiquiátricos diagnosticados en hombres migrantes de retorno que en no migrantes (excepto en las tendencias suicidas). Los autores señalan, sin embargo, que estas diferencias no fueron estadísticamente significativas.
  • Con excepción de la dependencia del alcohol, las tasas para cada condición son menores en los hombres (tanto migrantes de retorno como no migrantes) que en las mujeres.x

Con Información de: Newsweek-Guanajuato.

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