Malas mañas dentro de las corporaciones ocasionan crisis de inseguridad

03/12/2016 Comentarios
La Columna del Zorro

El Zorro.- Cada día la ciudadanía confía menos en los cuerpos de seguridad porque en lugar de hacer un buen trabajo, pareciera que sólo están para andar padroteando y sintiéndose superiores a los civiles, porque con sus “revisiones de rutina”, que cabe decir son ilegales, muchas veces las usan para presentar trabajo ante sus mandos o peor aún para buscar chivos expiatorios.

Otra situación es que la gente ya no confía en las autoridades, hay quien en lugar de sentir respeto o empatía hacia los servidores públicos, sienten miedo de acercarse a ellos, es el caso de los policías donde mucha gente en lugar de verlos como protectores los ven como enemigos, debido que como en todos lugares hay malos elementos que abusan del uniforme y agreden a las personas.

Hace poco Carlos Zamarripa dijo que los delitos de alto impacto se han ido incrementando por que las policías municipales están relajadas, y es una situación que sucede en cada uno de los municipios del estado, porque los municipales, que son la policía de proximidad y son muchas veces quienes amenazan a quien deben proteger.

El ser policía no es solo combatir el delito (cuando lo hacen), hay que tener vocación de servicio, amor por la comunidad y no solo estar ahí porque les gusta el desmadre o es donde pueden sacar su lado golpeador.

¿Dónde está el policía preventivo? No hay una cultura de prevención, todos llegan a imponer su “autoridad” olvidando que deben servirnos, porque nosotros les pagamos, ellos tienen una autoridad, sí. Pero nosotros somos sus jefes, porque de nuestros impuestos sale el sueldo que les pagan, los uniformes que visten, las patrullas que tripulan, las armas que portan, en pocas palabras todo lo que portan es del pueblo que todos y cada uno de nosotros ponemos que lo tengan.

La prepotencia es casi un requisito para ser policía, aclaro no son todos, pero pareciera que parte de la capacitación es decirles que tienen que ser prepotentes, sentirse superiores o peor aún que las armas que portan son para amedrentar a la sociedad y no para protegerla.

Hace poco un par de compañeros de La Bandera Noticias, fueron corridos de donde estaban realizando su labor de informar por un jefe de grupo de la Policía Ministerial, quien a modo de amenaza puso su mano sobre su arma diciendo que es la autoridad y que ya tiene un asunto contra La Bandera.

Creo ese señor no sabe que la libertad de expresión está cubierta por la Constitución y hay leyes arriba de su “autoridad” que protegen a quien quiera informar aun sin ser periodista, siempre y cuando no interrumpa su labor, otra cosa que olvida el ministerial es que esa pistola Glock que tiene comisionada, no es para farolear es para defender a la ciudadanía para proteger al pueblo no de su propiedad. Si así tratan a quienes pueden expresarse en un medio de comunicación, ¿Cómo se portarán con la sociedad?

Ejemplos de lo anterior hay bastantes, desde el momento en el que las autoridades niegan que existan y asaltos por parte de motorratones, como negar que existen asaltos a cuentahabientes de diversas instituciones bancarias, los robos a casa habitación, negocios, y un largo etcétera en el que ya los ciudadanos se encuentran cansados de que las direcciones de seguridad pública pongan más esfuerzo en esconder los problemas que en resolverlos.

¿O usted tiene confianza en los policías que se esconden detrás de una capucha? ¿Sabemos que son realmente quien dice ser? ¿Por qué ningún policía muestra su identificación cuando pide a los ciudadanos identificarse?

Dicen que por portar el uniforme ya se identifican, cuantas veces se han visto uniformes clonados, o policías que usan “madrinas” para realizar ilícitos, o que sin estar de turno o dentro de su jurisdicción quieren “hacer su trabajo”.

Es momento de que el policía se ponga del lado del pueblo y que limpie su imagen para que vuelva a haber confianza en ellos, porque de seguir así nunca se acabará el problema de la inseguridad y el policía que antes era visto como un héroe o un ejemplo a seguir ahora lo ven como un represor, un golpeador, en pocas palabras como un delincuente más.

¿O tenemos que llegar a las armas? ¿Crear autodefensas? ¿Formar guardias blancas?

Usted amable lector tiene las respuestas y ustedes que están en el gobierno tienen la facultad de cambiar las formas, pero sobre todo de hacer por lo que les estamos pagando. Nadie nos está haciendo un favor TODOS cobran y todos son nuestros empleados.

 

 

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