Comidas que nunca deberías cocinar o calentar en el microondas

28/09/2018 Comentarios

Puede causar problemas en algunos alimentos o hacer que pierdan propiedades

Aunque su uso se ha demonizado en la cocina, el microondas es un electrodoméstico muy práctico que nos puede solucionar comidas y cenas por la rapidez a la que cuece los alimentos. La OMS asegura, además, que no se han confirmado los efectos adversos para la salud de los que se ha hablado en ocasiones. Uno de sus puntos fuertes es que hace que algunos alimentos pierdan menos propiedades que con otras cocciones alargadas.

Ahora bien, en otros casos, es mejor no hacer uso de él para cocinar o recalentar, por una cuestión de seguridad alimentaria o bien por un tema de pérdida de valor nutricional de las comidas. Hemos hablado con varios expertos en la materia y repasamos algunas de esos alimentos que deberías evitar meter en tu microondas.

Arroz

“El recalentamiento en microondas de alimentos que tienen poca agua y mucho almidón, como el arroz, no es homogéneo. El arroz, antes de ser recalentado, además, habrá estado a temperatura ambiente un tiempo, y deja ir unas bacterias, bacillus cereus, que forman una capa de protección que se llama espora. Esta capa hace que resista los tratamientos térmicos como en el microondas, y esta espora protege de estas condiciones de recalentamiento. Cuando vuelve a estar a temperatura ambiente, esta bacteria se multiplica y puede producir una toxinfección”, explica a Comer Lluís Riera, director de Saia, consultora de seguridad alimentaria.

¿Puede pasarnos esto recalentando, por ejemplo, una ración de paella? “Si, puede pasar. Antiguamente en los restaurantes siempre había un acompañamiento o guarnición de un vasito de arroz. Esto se dejó de hacer porque recalentaba varias veces el arroz y había habido toxinfecciones”, explica Riera.

Pollo

El pollo tiene más bacterias que otras carnes y al no ser uniforme el calentamiento con microondas, unas partes del alimento quedan húmedas y otras no, “así que no acaba con las bacterias de toda la pieza de carne por igual”, apunta Riera. “En la plancha es más fácil, por ejemplo, eliminar la salmonela, que muere a los 65 grados”.

Ya sabemos que “el pollo es la carne que en crudo suele estar más contaminada, y por eso no se come sin cocinar”. Si recalentamos el pollo guisado o en salsa, no sería tan problemático ya que el calentamiento en el microondas sería homogéneo.

Otras carnes

Hay alimentos que en el microondas “pierden la vitamina B12, como por ejemplo la carne. No se elimina toda, pero si parte de este nutriente. Pasaría, por ejemplo, al recalentarla en un guiso”, afirma Guadalupe Blay, coordinadora del Grupo de Nutrición y Metabolismo de la Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia, SEMG.

Leche

Uno de los gestos más comunes a la hora de preparar el desayuno es meter un vaso o taza con leche en el microondas. En cambio, según algunos estudios, esto no sería lo más recomendable. “Según la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos), la leche pierde parte de sus nutrientes en el microondas”, explica Blay. Estudios como este, publicado en el Journal of Agricultural and Food Chemistry, apuntan a una pérdida de hasta un 30% de la vitamina B12.

Además, si se trata de leche materna “se calienta de manera desigual y se ha visto que pierde propiedades inmunológicas , porque disminuye la lisozima y los anticuerpos”, explica Blay.

Huevo

Si se trata de cocer un huevo o recalentar un huevo previamente cocido en agua, mejor no optar por el microondas. “La parte de la clara tiene mucha agua y la yema mucha grasa concentrada, y si lo metemos en el microondas, podría explotar”, dice el especialista en seguridad alimentaria de Saia.

Brócoli y col lombarda

Para mantener todas las propiedades de los alimentos hay que mantener sus compuestos fitoquímicos, según explica en la plataforma Soy como como la bióloga y máster en nutrición y metabolismo Silvia Méndez, fundadora de V de Vegetal.

El microondas desactiva parte de las propiedades más nutritivas del brócoli y de la col lombarda

Un ejemplo es el brócoli. Esta verdura “tiene glucosinolatos, que coexisten con una enzima propia llamada mirosinasa, que está en el tejido de la planta del brócoli, pero físicamente separada. Cuando lo cortamos, la mirosinasa se pone en contacto con los glucosinolatos y los convierte en otros compuestos que son los que tienen las propiedades anticarcinogénicas. Pero varios procesos culinarios hacen que no podamos beneficiarnos de estos efectos: la pérdida de agua en la cocción de los glucosinolatos y de sus productos restantes; y la degradación térmica de la enzima y de los glucosinolatos”, explica.

Según esta bióloga, se ha comprobado que 6 minutos de microondas a 900 W implica la inactivación de la mirosinasa y el 78% de pérdida de glucosinolatos en la lombarda. “El microondas desactiva parte de las propiedades más nutritivas del brócoli y de la col lombarda. Por lo tanto, lo mejor es no cortar el brócoli hasta justo antes de prepararlo, y cocinarlo al vapor o escaldado, y a baja temperatura”.

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