12 cosas que debes de hacer cuando tu autoestima no es la mejor

11/01/2017 Comentarios
Foto Especial Foto Especial

Redacción.- Apenas el sol va asomándose por el horizonte y ya quisieras que terminara el día. A cada segundo transcurrido piensas que mejor sería no salir de tu cama, encerrarte en tu habitación, no sacar la nariz de un libro y destruir tu teléfono por si a alguien se le ocurriera llamarte. El contacto con el mundo exterior representa una tortura tan insoportable que preferirías sumir las manos en un cazo con aceite hirviendo. Bueno, no; pero sabes que cualquier otra cosa es mejor que estar junto a otros.

Lo peor del asunto es que sabes que lo ocurrido no está relacionado en lo absoluto a ser antisocial o ansioso; de hecho, hay muchas personas que te caen estupendo o con quienes podrías hacer bastantes cosas. Lo que en realidad sucede es que, constantemente, las cosas que dices o haces frente a los demás te hacen pensar que estás todo el tiempo en la mira, que más tardarías en darte cuenta de tus errores que en recibir una burla o un reclamo de alguien, pues esa sensación de estar externando estupideces no te abandona nunca.

Y esa vulnerabilidad que te acosa día y noche, sí, puede ocasionar algo de intranquilidad, pero sobre todo, depresión, sufrimiento, negatividad, desesperanza y conmoción. Todas estas emociones en una combinación mortal que te hace sentir el blanco más fácil de todos, el bufón del mundo entero y el perdedor más grande jamás conocido.

Pero quedarte en la oscuridad de un rincón en tu hogar no va a solucionar nada, al contrario, puede ocasionarte más problemas. La salida nunca será excluirte de la realidad, es mejor reconocer todo lo que está ocurriendo y tomar cartas en el asunto; si lo dejas en manos del destino o el azar, siempre serás presa de esa baja autoestima que tanto te aqueja.

Tener una escasa o nula seguridad y estima en ti es verdaderamente grave. Aunque alguien piense que es sólo una etapa y que puedes superarlo con tan sólo la determinación, el convencimiento de algo mejor, no le hagas caso. Definitivamente no sabe de lo que está hablando. Mejor pon en práctica estas acciones y ve ejercitando ese cariño que tanta falta te hace profesar hacia tu persona.

Tu cama

Arregla tu cama todas las mañanas. Es una rutina que te tranquiliza diariamente y así, en esos días que hayan sido muy pesados, podría reconfortante regresar a descansar en una cama fresca, limpia y ordenada.

Lee

Toma un libro acerca de un tema del que no sepas nada y descubre cuánto puedes aprender. Reconoce logros y méritos en ti.

Ayuda

Poner en práctica la bondad y ayudar a otros es un gran método para darnos cuenta de nuestra valía e importancia, siempre y cuando no lo hagamos por ego. Conectarse con otros a veces significa conectarnos con nosotros mismos.

Viejas fotografías

Observa fotos del pasado; pueden ser en físico, Facebook, Twitter, en donde quieras. El asunto es que recuerdes épocas felices y notes que de verdad lo puedes alcanzar, que la felicidad ha estado contigo en algún momento.

Contacta

No pierdas el ritmo de estar al día con esa gente que de verdad te apreció. No permitas que una verdadera amistad se pierda, sólo porque temes a tus supuestos tropiezos.

Nuevas cosas

Cuando vuelves a plantar tus pies sobre el suelo y recuerdas a esa gente y esas situaciones que en el pasado te hicieron sentir bien, no está mal intentar volver a ello, pero recuerda que a veces “volver” significa intentar nuevas cosas con esas personas, en esos lugares. Somos seres humanos y evolucionamos.

Camina

No necesitas caminar con propósito alguna. Elige una calle o un barrio para caminar sólo con ese motivo: caminar y sentir el viento sobre tu cabeza.

Teléfono

Renuncia un poco a él. Cuando decidas salir a relajarte, ya sea caminando, sentándote en un parque o algo así, déjalo en casa. Si no puedes, al menos ponlo en modo ‘silencio’.

 

Duerme

Descansa lo necesario y nunca creas que no lo mereces. Además, no poder dormir y estar viendo cosas inútiles en tu celular tampoco es una opción; deja ese aparato ya y cierra los ojos.

Platica

Obviamente no va a ser con cualquiera, debes tener cuidado. Pero platica con cuanta gente se atraviese en tu día, no importa si es del trabajo, la escuela, tus padres, amigos, simples conocidos… ¡quien sea! Habla. Todos tienen algo que enseñarte.

Tiempo

Date un respiro en donde quiera que estés para observar algo que te haga sonreír. Puede ser la vista desde tu oficina, una cuenta divertida en Twitter, una fotografía, etcétera. Aunque esto haya durado un solo segundo, será siempre un recordatorio de lo bien que puedes llegar a estar.

Claro, esto no funciona como si fuera una fórmula secreta y después del día uno, todo empezará a cambiar; sin embargo, la constancia con que esto se llegue a hacer, además de la compañía de alguien que esté contigo para brindar apoyo y tu disposición de quebrar tus barrotes, te dará las herramientas para hacerte saber que no es un peligro estar en contacto con el mundo y que no eres torpe, idiota ni mucho menos. Verás que estas acciones te harán sentir poco a poco algo de seguridad, hasta el punto en que debas olvidarlas porque tu vida volverá a su camino original.

Compártelo

Más de:

Déjanos tu comentario