Pobladores ayudan a dos reporteros y evitan un final trágico en Veracruz

14/05/2018 Comentarios

Después de haber rendido declaración en la Fiscalía, por la agresión de la que fue víctima, el periodista Hernán Villareal Cruz trata de superar el susto.

“Lo que nos ayudó fue que la gente, los vecinos, comenzaron a gritar. Salgan, salgan, que a los reporteros los están golpeando”, después llegó la patrulla y detuvo a uno de los que nos golpeaban.

Hernán Villareal, de 42 años, recuerda lo que pasó la noche anterior en la colonia Anáhuac, a varios metros del hospital en donde convalecen dos víctimas las que dejó el ataque, entre ellos su compañero de trabajo y también periodista de la nota roja, Alberto Cardona Frías, el más lastimado.

“Por poco y lo matan, la puñalada que le tiraron estuvo muy cerca de la vena del cuello” dice.

Pasadas las nueve de la noche de ayer sábado, en las esquinas de Joaquín Amaro y Villa Rica, de la colonia Anáhuac, Hernán y Alberto fueron atacados con palos, piedras y armas blancas.

Alberto, buen amigo de Hernán, se ofreció a llevarlo a su casa al terminar la jornada laboral. Los dos son reporteros en el diario Presencia de Las Choapas, que edita el periodista Roberto Morales.

Habían concluido bastante cansados por las coberturas de hechos violentos y campañas políticas y estaban dispuestos a irse a descansar. Sin hacer escala en otro lado. Sin cubrir más notas. Los dos iban en la moto de Alberto.

Metros antes del destino de Hernán, un grupo de sujetos que al parecer estaban conviviendo en la vía pública, les cerró el paso de manera brusca y los bajaron de la moto a golpes.

Eran cinco contra dos. A Hernán le tocó descontar a dos pero Alberto fue sorprendido por uno de los agresores que le enterró una afilada navaja en un costado del cuello. Muy cerca de la vena aorta. Unos milímetros más y Alberto no la cuenta. La sangre corría a chorros y Hernán lo notó.

“Lo que hice fue empujarlo. Quitarlo de ahí donde le estaban pegando para que de fuera y huyera. Sin embargo Alberto estaba impactado. No sabía que pasaba y seguía siendo golpeado y escurría abundante sangre.

Cuando los vecinos se dieron cuenta de la golpiza, salieron a defenderlos. Mujeres y hombres lanzaban golpes contra los cinco agresores, algunos requirieron hospitalización por las lesiones que sacaron por defender a sus periodistas.

“La gente de la cuadra nos vio. Nos tienen bien identificados porque andamos con el chaleco de Presencia y las cámaras a la vista. Sabe a lo que nos dedicamos y por eso salieron a defendernos.

Mientras Hernán Villareal declara ante el fiscal, a fuera ya hay más personas. Algunos familiares que le vienen a dar apoyo moral y otros son los vecinos que se sumaron a la ofensiva para que los montoneros los dejarán.

Entre quienes los defendieron también había conocidos y familiares de la pareja sentimental de Hernán Villareal, uno de ellos, su suegro, recibió un fuerte golpe en la cabeza y actualmente está hospitalizado.

El reportero recuerda que en medio de la paliza otras personas se sumaron a repeler a los agresores al grito de que los dejarán. Que eran los periodistas.

Y efectivamente, después de todo, cuando llega la hora de marchar a casa, son varios los espontáneos que saludan a Hernán y le preguntan por su estado de salud. “¿Todo bien?”.

Son reconocidos y estimados estos reporteros locales de inmediata proximidad con su entorno y por eso también son incómodos, reconoce Hernán Villareal:

“Yo creo que eso pasó anoche. Qué esos sujetos estaban tomando, escandalizando, y pensaron que alguien los había reportado con la policía y que nosotros íbamos a cubrir el operativo para detenerlos. Por eso nos atacaron. Porque vieron que éramos los reporteros”.

Además, expresa, entre los rijosos identificaron a uno llamado Luis Fernando Alejandro Gómez, cliente habitual de las páginas de Presencia pues “es una persona que constantemente se mete en problemas y la gente lo señala de comete delitos”.

El Choky, según los registros, ya ha estado preso en diversas ocasiones y por varios delitos. Además, cuando comenzaron a aparecer decapitados atribuidos por el Cartel de Jalisco Nueva Generación, entre las personas que amenazaban, aparecía el “Chuky”.

En ese tenor, los periodistas están completamente convencidos que la agresión tuvo que ver con su labor periodistica.

“No me ha amenazado, no me ha hecho saber que me quiere hacer daño”, asentó Villareal Cruz ante el fiscal sin embargo acotó que fue evidente que cuando los identificaron como reporteros, decidieron desquitarse de notas del pasado y tomar represalias si es que pensaban sacarles otra publicación por el escándalo que tenían en la vía pública.

Durante el operativo de anoche para dar seguridad a los reporteros, el Chuky logró darse a la fuga pero se detuvo Juan Carlos González Jiménez, quien presuntamente es el autor de las puñaladas contra Alberto Cardona. La municipal lo tiene bajo su resguardo y un grupo especial de la Policía Ministerial viajó anoche de Coatza a las Choapas para saber del asunto y detener al resto de los agresores.

Roberto Morales, editor de Presencia, dice que han sido numerosa las agresiones contra su medio de comunicación por la línea editorial.

En diciembre de 2013 sujetos desconocidos privaron de su libertad a Hernán Villareal durante varias horas. Lo soltaron golpeado y con amenaza de que “le bajará”.

En abril del 2008 la municipio detuvo a Esteban Lendechy Córdova y a otros luego de que lanzaran amenazas contra Roberto Morales y su personal en las instalaciones del diario, donde además se robaron un paquete de periódicos y una radiograbadora, al parecer, alcoholizados.

En noviembre de 2014 la vigilancia del diario repelió el ataque lanzado por varios sujetos que intentaban allanar las instalaciones de la empresa, y que habían Sido captados desde el sistema de videocámaras. Esa agresión se dio en el contexto de otros ataques por redes sociales a Roberto Morales y a sus reporteros.

El mismo diario que era blanco constante de Renato Tronco Gómez, candidato del PAN-PRD-MC a la diputación federal por Coatzacoalcos, quien despotricó ampliamente con toda clase de calificativos durante su primer informe de labores como alcalde de Las Choapas, durante su segundo periodo. Todo porque la línea del diario era crítica con su gobierno y los servidores públicos bajo su mando.

Con información de: Sin Embargo 

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