Palabras Mayores


LA IMAGEN DEL DÌA

Esa parte es crucial para que se detenga la entrega del estadio a Roberto Zermeño, en el momento que como asociados acudimos al ayuntamiento, presentamos un escrito y decimos que además es un juicio de los actos que celebró Roberto Zermeño y que se ostentó como representante e integrante de esa asociación sin jamás haber sido admitido y el municipio conocedor de estos hechos presénta esta promoción donde se declara como de imposible cumplimiento la sentencia que le obligaban a ejecutar porque se encontraba indefinida la persona que representa al Club Social y  Deportivo León”

Alfredo Pérez. Los abogados, los exdirectivos y el sueño que reverdece

GANCHO AL HIGADO

En estos tiempos en los que, fanáticos, feligreses y devotos (hay niveles como en todo) de la Cuarta Transformación se derriten por justificar las mutaciones del presidente Andrés Manuel López Obrador y los panistas en Guanajuato, no pueden llevarle la contra a su tlatoani, Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, es un momento propicio para las maromas verbales.

Maromas para justificar lo injustificable y para evitar contestar una simple pregunta.

Hoy, López Obrador y su equipo se dan cuenta que no es lo mismo criticar y cuestionar en campaña a la mafia del poder y prometer hasta lo indecible que gobernar y satisfacer demandas y caprichos de muchos.

Y en ese difícil arte de justificarlo, lo más común es encontrar a quienes se muestran intolerantes a la menor crítica cuando hace unos meses, tundían al muy cuestionable Enrique Peña Nieto y hoy no quieren que se toque al jefe del Ejecutivo ni con el pétalo de una crítica.

Hay quienes hacen maromas elegantes y tratan de mostrar un poco de dignidad como la senadora Martha Lucía Micher, que fue de las pocas que no compartía con el recorte a las estancias infantiles y logró construir un acuerdo en el Senado para solicitar al gobierno federal una reasignación presupuestal.

Si López Obrador ignora a la bancada de su partido en la Cámara Alta, la rebelión de Micher y compañía habrá sido inútil.

Tan lamentable como escuchar en Guanajuato a panistas como la diputada Pilar Ortega a quien le preguntan si Carlos Zamarripa merece o no ser ratificado como ‘fiscal carnal’ y dice que ella está ocupada en los temas federales y no opina de lo local.

¿No sabe?, ¿no quiere?, ¿no puede o no la dejan? Es tan simple. Si estuviera de acuerdo con los méritos del procurador de Justicia para ser fiscal cuasivitalicio lo diría sin problema. Si estuviera orgullosa de la labor de Zamarripa, sin ningún tapujo lo diría a los cuatro vientos.

Más bien parece que prefiere abstenerse porque no está de acuerdo pero no quiere llevarle la contra a su gobernador. Entonces, opta por una indefinición bajo argumentos risibles.

Ni hablar. Queda claro que de aquí en adelante, hacia Zamarripa sólo hay de dos sopas. Los que con convicción, disciplina o cinismo digan que lo apoyan con todo y contra viento y marea y los que escurren el bulto y se escudan en cualquier argumento para evitar disentir del todo poderoso.

Así, el día a día de panistas y morenistas en Guanajuato que se arrugan cuando se trata de llevar la contra a sus respectivos tlatoanis. Se parecen tanto, que no pueden engañarnos.

MASCARA VZ CABELLERA

Nadie sabe para quién trabaja y en la carambola que se traen los gobiernos estatal y municipal por la sucesión en el Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de León, puede haber un tercero en discordia que se saque la lotería sin haber comprado boleto.

Y es que resulta que en la sucesión para la presidencia del consejo de la paramunicipal más poderosa e influyente en León, el alcalde Héctor López Santillana y el gobernador Diego Sinhue Rodríguez Vallejo no tienen al mismo favorito.

Mientras López Santillana quiere a Mario Plascencia Saldaña, Rodríguez Vallejo apuesta por Jorge Videgaray Verdad. Ninguno de los dos apuesta por cualquiera. Se trata de dos empresarios de prosapia y peso específico en los círculos de poder político y económico de esta ciudad.

Plasencia Saldaña, hace rato que no ocupa cargos en consejos ciudadanos. Hace muchos años ya dirigió Sapal y fue presidente del Implan. Videgaray fue presidente de Sapal en tiempos de Vicente Guerrero Reynoso (qepd) y es un máster en eso de colarse cerca de los gobernantes azules.

Pero si no hay acuerdo y si nadie puede ganar esa partida, ya está perfilado que el tercero en discordia sería ni más ni menos que Jorge Ramírez Hernández, presidente de Coparmex, integrante del Consejo Estatal de Seguridad.

Uno de los jerarcas empresariales que está de moda en León y que destaca por su protagonismo en la vida pública local. El líder de Coparmex forma parte de los contrapesos favoritos al panismo gobernante.

Si él es la solución al intríngulis, créalo que López Santillana y Diego Sinhue, la firman sin problema.

LA DEL ESTRIBO

Ya se percibía en el ambiente, menos tensión y cada vez menos filas en las gasolineras. Ayer, el Municipio de León anunció que ya no distribuiría más la lista de gasolineras que surtirían combustible en las horas siguientes como lo venía haciendo desde tres semanas atrás.

La crisis por el desabasto de combustible ahora sí parece ceder definitivamente. Una crisis que fue capitalizada por el gobernador Diego Sinhue y el propio López Santillana para aparecer con buenos reflejos políticos.

Pero una vez que los ciudadanos llenan el tanque sin problema, los problemas cotidianos vuelven a ser la prioridad. Se resolvió lo urgente. Hora de responder a lo importante. La violencia, por ejemplo, que no cede, ni la del crimen organizado ni la de la delincuencia común.

RECORDAR ES VOLVER A GRILLAR

JOSÉ ARTURO, RICARDO, JOSÉ ANGEL: REVANCHAS Y TRANSFORMACIONES

Hay políticos y personajes de la vida pública que tienen revanchas inmediatas y a otros que se les dan mucho tiempo después.

José Arturo Sánchez Castellanos se enfrentó a Ricardo Sheffield Padilla hace 8 años desde la trinchera política; Angel Córdova tronó contra el oficialismo panistas, en 2012, justo después de haber perdido la nominación para ser candidato a gobernador frente a Miguel Márquez

Hace exactamente ocho años en plena operación sheffieldista para dar un golpe de timón al uso y costumbre que consistía en otorgar a las cámaras empresariales tradicionales, los principales puestos en los consejos ciudadanos, José Arturo Sánchez en un artículo periodístico publicado en un diario local arremetía en contra de esa estrategia.

Cuatro años después, en un discurso con su equipo cercano, Angel Córdova Villalobos, se expresaba con amargura del aparato hegemónico en el PAN hecho para ganar contiendas internas.

“Hay que seguir construyendo y si no es dentro del partido, porque no han encontrado espacios, fuera del partido”, decía Córdova a los suyos en aquel mensaje de catarsis.

En el caso de Sánchez Castellanos, hace ocho años padecía las de Caín como regidor priista del Ayuntamiento de Sheffield. No tanto por ser el personaje incómodo del entonces alcalde panista sino porque luego de serlo durante más de un año, de pronto, en el PRI sus compañeros de partido le dieron la espalda mientras que el entonces presidente municipal le echaba la caballería encima.

Al final no se trataba de una lucha de buenos contra malos sino de intereses contra intereses. Shéffield apareció para romper el predominio que ejercían para entonces las cámaras empresariales afines al CCE para integrar consejos e imponer el fugaz monopolio de Conamin Bajío, merced de la cercanía de Ricardo Sheffield con el empresario Emilio Cano.

Respecto a la reacción de Córdova Villalobos, se trató del mismo final que en su momento tuvieron Eliseo Martínez en 2000 y Javier Usabiaga y Luis Ernesto Ayala en 2006 aunque el doctor perdió de una manera más contundente e inapelable.

El exsecretario de Salud, estrella del sexenio calderonista creyó que su conocimiento nacional y su perfil bastaban para dominar al candidato de la nomenclatura. Se equivocó totalmente.

“Sería muy fácil romper y decir váyanse al carajo, yo me voy por acá, pero eso no va a ser”, dijo entonces el doctor.

Y no se fue en lo inmediato. Porque lo rescató el matrimonio Calderón-Zavala para hacerlo secretario de Salud aunque  tres años después sucumbiría a la tentación de desafiar al PAN como candidato a la alcaldía de León.

Hoy Córdova está retirado de la política mientras que Sheffield y Sánchez Castellanos viven su particular cuarta transformación: el primero como morenista, titular de la Procuraduría Federal del Consumidor y el segundo en su segunda época como dirigente del Consejo Coordinador Empresarial de León.

ZERMEÑO CONTRA LAS CUERDAS: LA ESPERANZA SE MUEVE

Más nos vale no volver a ponerle un punto final a la telenovela relacionada con el Club León y el estadio Luego del fallo del poder judicial federal emitido hace unos días y que causaría estado en las próximas horas, exdirectivos y abogados involucrados en el rescate de algo que parece imposible, vuelven a soñar.

Resulta que su alegato en torno a la presunta invalidez de la suma que hizo Roberto Zermeño de varios nuevos asociados al Club León y al valor probatorio que tendría la pertenencia de quienes aún viven y fueron socios de la A.C. podría dar más que un susto a Zermeño y compañía, y un vuelco a esta historia.

Cuando parecía que todo estaba perdido, los exdirectivos encontraron el recoveco perfecto. Ya no litigar la propiedad del Estadio a Zermeño sino reivindicar la integración de quienes realmente pertenecen a la asociación civil Club Social y Deportivo León.

Guillermo Liceaga y Alfonso Sánchez López son los sobrevivientes de los miembros fundadores quienes a través de abogados, reclaman que Roberto Zermeño habría sumado irregularmente a varios socios y que al mismo tiempo los herederos de socios fundadores que ya fallecieron podrían integra la A.C.

La pregunta clave es ¿a quién le va a entregar el estadio el juez?.

Hay quienes ya interpretan que esto significa que van a descarrilar los sueños de Zermeño porque al ser aceptada la demanda de los reclamantes es altamente probable que ganen la disputa sobre la integración de los miembros de la A.C.

Tranquilos todos. No significa esto que el estadio lo pierde Zermeño. Sólo que se renueva la esperanza, ahora sí más fundada. Por lo pronto, el estadio no se entregaría pronto y el juicio se extendería.

Se trata de un elemento tan básico. Volver a los orígenes. Si el Estadio es de la A.C, pues que quede claro quién integra esa A.C. ¿Será que Primo Quiroz y compañía van encontrarse con un tesoro que nunca hubieran imaginado?

INF: PERIODICO EL CORREO

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