Guanajuato tiene 234 centros de rehabilitación: adictos entre la recuperación y la demencia

León, Gto. Los problemas de adicción a las drogas no respetan género, edad, religión ni estatus social y prueba de esto son los más de 234 centros de rehabilitación privados y públicos que están asentados y reconocidos por la Secretaría de Salud de Guanajuato (SSG) en todo el estado.

Además de ser la entidad que ocupa el primer lugar con el mayor número de asesinatos a nivel nacional en lo que va del año, en el Ministerio Público de Guanajuato es el segundo estado donde hay más investigaciones por detenciones de personas en alguna modalidad por el delito de narcomenudeo.

Al cierre de marzo de este 2019 en el país se presentaron 14 mil 743 denuncias por actividades de narcomenudeo, de acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo Nacional de Seguridad Pública.

Guanajuato, con 2 mil 275 carpetas de investigación, ocupa el segundo lugar a nivel nacional durante este trimestre, el primer lugar es Chihuahua con 2 mil 624;  el tercero es Baja California, con 2 mil 23 casos; Coahuila, con mil 503 y la Ciudad de México, con mil 8 investigaciones.

Bajo este panorama es como los 234 centros de rehabilitación reconocidos por la Dirección de Salud Mental, de la Dirección General de Servicios de Salud, lucen esparcidos por toda la entidad y de estos, únicamente 12 son públicos y el resto, 222 centros son privados.

La ciudad con mayor número de centros de rehabilitación es el municipio de León, donde hay al menos 81 ‘anexos’. Luego le siguen Celaya donde hay 25, Irapuato con  18,  Silao tiene 14, en Salamanca hay 12, mientras que 10 están instalados en San Francisco del Rincón y San Miguel de Allende.

En estos centros abundan las historias de éxito y recuperación pero también hay casos donde la locura y la demencia pueden más que la fuerza de voluntad de los seres humanos.

Tragedia en anexo

El pasado 25 de marzo en un centro de rehabilitación del Barrio del Coecillo, se reportó la muerte de un menor de 16 años a consecuencia de heridas de arma blanca en el cuello y brazos, sumergido al interior de un tambo de agua.

El suceso cobró relevancia debido a que las investigaciones preliminares apuntaban a que la muerte se habría tratado de un homicidio, sin embargo, representantes del centro de rehabilitación confirmaron que el interno sufría problemas depresivos que lo orillaron a quitarse la vida.

Fueron encargados del Centro Juventud, Vida y Esperanza, quienes informaron que Edson Francisco, de 16 años,  fue localizado por internos en un baño de la segunda planta, donde decidió quitarse la vida y perder la lucha contra sus adicciones.

“Antes de llegar al anexo intenté dejar el cristal pero no pude, es un infierno”

A los centros de rehabilitación que hay en la ciudad entran a recuperación niños, niñas, adolescentes, jóvenes, mujeres y adultos que sufren tanto del abuso del alcohol, como de sustancias tóxicas como el agua de celaste, la marihuana, la cocaína, la piedra base y el cristal de metanfetamina.

Esta última droga sintética se ha posicionado como una de las preferidas de los adictos debido a sus efectos estimulantes en el sistema nervioso y por su facilidad de adquisición.

“Chichiflí”, “Crilin”, “Crico”, “Ice”, es como se le puede identificar a la droga cristal o metanfetamina en las calles.

Las dosis van de los 30 a los 100 pesos. Es transparente, cristalino y algunos distribuidores a los envoltorios les llegan a poner etiquetas para diferenciarlos de la mercancía de la competencia.

Jaime N, tiene 22 años y  lleva 4 años consumiendo cristal. Comenzó a los 15 inhalando cocaína  pero la tolerancia en su cuerpo hizo que necesitará dosis más estimulantes y pasó al cristal, una droga que consume en una pipa de vidrio o en un foco.

“Sientes que se te quita el sueño, no te da hambre, te sientes lleno de energía y con ganas de poder hacer lo que quieras, el efecto depende de la cantidad que fumes”, comentó el adicto que accedió a preparar una dosis mientras se realizó este reportaje.

Con 10 pesos compró un foco de la tienda, tomó 100 pesos, agarró su bicicleta y llegó con una pequeña bolsa tipo ziploc donde había menos de medio gramo de la droga completamente molida y cristalizada.

El foco que compró le quitó un pedazo del casquillo y con una llave retiró el soporte de los hilos conductores y del filamento de la bombilla.

Con un poco de la droga en el foco, el adicto usa un encendedor y calienta el foco. Confesó que tiene varias quemaduras en sus brazos, piernas y boca, debido a los descuidos que tiene cuando consume la droga.

El foco se comienza a llenar de humo blanco, mientras que la droga se derrite. Basta acercar su boca e inhalar la dosis para a los pocos segundos sentir los efectos estimulantes de la droga. El olor que emana es el de la combinación de todos los químicos.

“Así he durado hasta dos días fumando y sin dormir, si estás muy tomado, con una fumada de cristal, se te quita y estás como nuevo de energía, lo único malo es que a las horas, los efectos se quitan y los deseos de fumar lo empiezan a consumir a uno”, admitió Jaime, consumidor de cristal.

Hace un año el joven ya no dormía durante cuatro días, bajó drásticamente de peso y reconoció que llegó a tomar dinero de su madre y pedirle prestado a sus conocidos para conseguir un poco de la droga.

“Hubo un momento en el que yo quería la ayuda pero no quería que me encerrarán, yo sentía que los anexos eran para la gente loca, pero me di cuenta que yo estaba así y que necesitaba ayuda”, contó.

“Luego me internaron en un centro, ahí todo iba bien, hasta que sentí los efectos de la abstinencia del cristal, moría por fumar, no me podría controlar, necesitaba el cristal porque mi cuerpo se sentía cansado, deprimido y eso me daba energía, ganas de hacer las cosas pero a la vez me destruía”, dijo el joven.

Además dijo que la droga cristal era una sustancia que llevaba mucha sangre de por medio debido a que ciertos grupos criminales producen esa droga y otros están en contra de la misma, razón por la que no solo en la ciudad de León hay asesinatos, sino por la que en todo el estado crece la adicción por la metanfetamina.

Jaime dijo que salió del centro pero que desafortunadamente recayó en la droga cristal, aunque ahora solo la consume una vez cada dos semanas y ya tienen un trabajo que le ayuda a tener un apoyo y evitar las recaídas.

“En mi colonia mataron a un distribuidor de cristal, yo creía que no iba a poder conseguir la droga, pero resulta que llegaron más vendedores a la calle, esa droga está en todos lados”, dijo después de inhalar un poco de la droga.

“Si lo hago, ya me da asco hacerlo, pero siento toda la ansiedad del mundo cuando pasan días que no lo pruebo, hoy solo fue una dosis, espero a la próxima ya no volver a hacerlo”, dijo y luego lanzó el foco al suelo donde se hizo añicos.

Marihuana, otra droga

La marihuana es otra de las sustancias por la que los internos ingresan a pedir ayuda, aunque otros no  lo consideran como un problema y están cada vez más a su favor, muchos no se dan cuenta del daño que causa durante su abuso.

A los 16 años Roberto entró a la preparatoria. Varios de sus compañeros antes de clases se juntaban en las canchas donde más allá de hacer deporte, aprovechaban el espacio para forjar cigarrillos de marihuana y luego fumárselos.

A pesar de que solo la probó en un par de ocasiones en su vida estudiantil, en su juventud le comenzó a tomar el gusto, cambió el alcohol y los cigarrillos por ella.

Roberto tiene 29 años, pero los últimos 7 de su vida admite que ha caído en los placeres de la marihuana y hasta la fecha reconoce que no la piensa dejar y que ésta no es una droga dura como la cocaína o el cristal.

En ocasiones la fuma para quitarse los mareos, el dolor de cabeza o para despejarse de la rutina, sin embargo, reconoce que es una adicción que lleva pero que combina con una vida deportiva.

“A veces no fumo por semanas y siento como si fuera la primera vez, me gusta escuchar música, leer un buen libro o ver una película, así es como yo me la llevó”, dijo Roberto.

Roberto contó que los precios de marihuana varían según la calidad y el distribuidor: puede encontrar una bolsita de plástico con 15 gramos de la hierba por la cantidad de 50 pesos, aunque también puede encontrar un gramo de marihuana en 35 pesos.

“La barata la uso para hacer cigarrillos, la cara es la personal, la que con una fumada me deja bien pacheco, de la otra necesito fumar mucho”, explicó Roberto.

Entre las formas de consumirla dice le gusta preparada en comida como brownies y galletas, o fumarla de una forma poco convencional: con una jarra con agua, una botella de plástico y un pedazo de aluminio.

El joven hizo una demostración de cómo es fumar de esta última manera. No es difícil, cuenta, ‘solo necesitas llenar la jarra de dos litros con agua, recortar una botella y ponerle la base de aluminio donde se deposita la mota’.

“Luego le prendes y le vas subiendo al bote, el humo comenzara a llenarse y luego solo retiras el papel aluminio, acercas la boca y te lo fumas, esa es una manera rápida de obtener el efecto”, opinó Roberto.

Los efectos que empezó a sentir Roberto, fueron observados rápidamente en su mirada, ya que sus ojos se enrojecieron. Físicamente  se dijo relajado. Mentalmente concentrado y luego de una hora o una hora y media, unas tremendas ganas de comer le llegaron a su estómago.

“La marihuana no es tan letal como otras  drogas, hay niños que la consumen, ahí es donde está el problema, un adulto que la consume después de los 21 no tiene tantos problemas porque el cerebro ya se desarrolló, en la juventud está el problema porque no se dan cuenta que a esa edad sí les afecta de la mente”, contó el joven.

Sobre presuntas secuelas por su consumo Roberto dijo que nunca ha tenido problemas de concentración a largo plazo, aunque, si la dosis es muy potente, puede que olvide acciones como cambiar de canal o apagar la televisión, pero que a veces suele olvidar de un momento a otro lo que platicaba con alguien.

Solventes, otro problema

Otro problema de salud es el uso de solventes o activos como el agua de celaste común por su disponibilidad en cualquier ferretería o tlapalería y porque hasta un niño puede ir a comprarla.

Los efectos de la ‘mona’ o chemo’, se obtienen después de inhalar el solvente industrial con un papel, paño o estopa.

Adicto y su agua de celaste.

Arturo, un adicto que iba deambulando por una de las calles accedió ser fotografiado mientras preparaba sus dosis de agua de celaste, sin embargo, a diferencia de la marihuana o el cristal, los daños más evidentes los muestra el joven.

Aseguró que con 10 pesos puede comprar un bote de 500 mililitros con el solvente y que cuando no tiene papel o una estopa para inhalar, utiliza su playera donde la remoja del químico.

Luego de haber inhalado el joven se quedó sin palabras, escondió su bote con solvente, se metió el papel remojado a la boca y continuó su camino deambulando por las calles.

La adicción es una enfermedad del alma

Así es como se da el consumo de sustancias tóxicas en los seres humanos, para una asociación de centros de rehabilitación, es un grave problema de salud pública que necesita la intervención de especialistas, psicólogos y doctores.

En una reunión a la que este medio tuvo acceso con representantes de 17 centros de rehabilitación en la ciudad, hicieron un llamado a los familiares de personas con adicción a quitarse prejuicios y acceder a la ayuda que ellos les ofrecen para tratar su problema.

Cada centro de rehabilitación cuenta con un padrino que es el encargado de sacar adelante a cada uno de los internos.

Aunque muchos de sus internos lleguen a comparar los ‘anexos’ con la cárcel, los padrinos aseguraron que cada vez más los centros de rehabilitación se están volviendo más humanitarios y comprensivos con los adictos.

Samuel González Aldana, padrino que representa este grupo de asociaciones comentó que la drogadicción es una enfermedad del alma que requiere tratamiento para toda la vida.

“Nosotros recomendamos que siempre asistan a sus juntas, que son todos los días. A diario se drogaban, diario deben asistir a sus juntas, normalmente se habla de lo profesional pero a nosotros el programa que nos da resultados es el de los 12 pasos de la recuperación”.

Dijo que ‘la perversa enfermedad del alma’ no respeta si utilizaste cristal, alcohol, cocaína, lo que nos hace sufrir es lo que hicimos, lo que nos agobia, los miedos, temores, la incertidumbre de una vida diferente, eso es lo que nos hace creer, por eso  nos preocupa todo lo que pasa alrededor de los jóvenes porque la tendencia de quien utiliza el cristal es el suicidio.

“Nosotros en los grupos les hacemos ver porque razón se siente así, en qué momento cayó y ahí les explican cómo hacerle para superar esa etapa de depresión, a nosotros que estamos dentro, nos ven como sus enemigos, pero no, somos compañeros del mismo dolor”, comentó el padrino Samuel.

Por último pidió a los usuarios de drogas cambiar la mentalidad que tienen de los centros de salud ya que se dedican a sacar adelante.

“Nos sobrepasó la drogadicción, está ya en cada casa, en cada habitación de todo León, queremos apoyar en ese sentido y queremos que nos entiendan”, puntualizó Samuel.

INF: ZONA FRANCA

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